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St Agnes
Catholic church
Domingo de Pentecostés par Fr Brad Peterson |
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| Muchas veces Pentecostés es llamado el
nacimiento de la Iglesia. A través de la presencia del Espíritu Santo, de
una nueva manera, Cristo continua su trabajo en la tierra. Como hace esto?
El Espíritu continuamente reúne hombres y mujeres en el Cuerpo de Cristo,
su Iglesia. Nosotros somos llamados a su Iglesia, primero y antes que nada
por nuestra propia salvación. Pronto aprendemos, que nuestra propia
salvación se logra solo a través del amor: el amor de Dios por nosotros y
nuestro amor por nuestro Dios y por quienes nos rodean. Dios nos da su amor primero a través de nuestra propia creación, nuestra vida. En respuesta al gran abismo que el pecado humano abrió entre nosotros y Dios, el comienza la creación otra vez. No como en los días de Noé y el diluvio, sino en Cristo Jesús, Dios toma la iniciativa otra vez. El da a su creación una nueva meta, el llegar a ser como Cristo, el entrar en la relación del Hijo con el Padre. Como podemos nosotros, humanidad pecadora, lograr esto? No podemos. Solo la presencia del Espíritu Santo en nuestras vidas trae al Padre y al Hijo a morar dentro de nosotros. Otro nombre para el Espíritu Santo es Gracia No Creada. A veces en oración pedimos por esta gracia o aquella. El Espíritu Santo es Gracia, es la manera en que Dios mismo se entrega a nosotros. Las gracias que buscamos son muy importantes para nuestro progreso como Cristianos y para ayudar a otros en sus necesidades. Varias gracias se nos dan por la Gracia misma, el Espíritu Santo. Es el Espíritu en el mundo quien comunico el creativo poder de Dios como esta descrito en la primera pagina del libro del Génesis. Es el Espíritu quien habla a través de la historia y los profetas de Israel. Es el Espíritu quien opaca a la Virgen María en la Encarnación del Hijo. Es el Espíritu quien aparece en el Bautismo de Jesús en el Jordán. Es a través del Eterno Espíritu que Jesús ofrece su sacrificio en la Cruz por nuestra salvación. Y el Espíritu es derramado sobre la Iglesia para santificarnos y darnos el valor de trabajar por la reconciliación de todos con el Padre. En otras palabras, el Espíritu Santo siempre esta trabajando en el mundo. Oremos para que el Espíritu trabaje en cada uno de nosotros, moviéndonos a trabajar para construir el Cuerpo de Cristo. En Cristo, Dios actuó a través de un ser humano para lograr la salvación. En el Espíritu, Dios actúa para compartir esta salvación con toda la humanidad y toda la creación. !!!Ven, Espíritu Santo!!! Paz, P. Luis Peterson, O. Carm. |